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Attorney Cynthia Herber
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Guardianships

A guardianship is an artificial family-like relationship created by a court order through which an individual (not always a parent) can make personal or financial decisions for a minor or incapacitated individual (ward).

Guardianships can be temporary for emergencies and other short term solutions or permanent, if required. In cases of minors, the guardianship will be terminated when the child turns 18. In other cases, the guardianship may be terminated via petition from an interested party.

Guardianship LawAll guardianship situations are different and some cases can be resolved quickly, while others may require a lengthy court trial. With years of experience working with families and having served as Guardian ad Litem numerous times, Attorney Herber will strive to fight for the best results for all involved.

In all guardianship cases, the court will appoint a Guardian ad Litem to ensure the best interests of the ward are protected and investigated from a neutral perspective. A Guardian ad Litem is always an attorney. In cases regarding minors, the Guardian ad Litem will help determine if the proposed guardian will be the best fit and willing to take care of the minor as opposed to the parent(s). Adults who are mentally handicapped, sick, or incapacitated and adults at risk (such as the elderly and those with dementia) can rely on the Guardian ad Litem to make a recommendation to the court consistent with the proposed ward’s best interests and determine the reliability of the proposed guardian.

The guardian (different from the Guardian ad Litem) will have the legal responsibility and power to make decisions regarding the ward's finances and care. These decisions may include education for a minor, medical care, sale of real estate and other belongings, housing and other financial concerns. The power that is granted to the guardian is determined by the court on a case by case basis and the court remains involved to provide an extra level of protection for the ward

Tutelas

Una tutela es una relación familiar “artificial” establecida por una orden judicial a través de la cual, un individuo (no siempre los padres), esta autorizado a tomar decisiones personales legales o financieras para un menor o una persona incapacitada. 

La tutela puede ser temporal, durante ciertos períodos de emergencia, u otras soluciones a corto plazo o permanente, si así fuera requerido. Para casos de menores, la tutela caduca cuando el niño cumple los 18 años de edad. En otros casos, la tutela puede terminarse a petición de alguna de las partes interesadas.

Guardianship LawTodos los casos de tutelas son diferentes y algunos pueden ser resueltos rápidamente mientras otros puede que requieran un juicio largo. Habiendo tenido años de experiencia trabajando con familias y actuando como tutora ad litem en muchas ocasiones, la abogada Herber utiliza su experiencia para darle los mejores resultados posibles, tomando en consideración que cada caso y cada familia son diferentes..

En todos los casos de tutelas, el tribunal asignará a un tutor ad litem para garantizar que los mejores intereses del menor o del tutelado sean protegidos. Un tutor ad litem siempre es un abogado. En los casos que involucran menores, el tutor ad litem ayudará a determinar si el tutor propuesto es la mejor solución y si está dispuesto a cuidar del menor en lugar de sus padres.  Las personas adultas que están mentalmente discapacitadas, enfermas o incapacitadas y ciertos adultos en riesgo (como por ejemplo los ancianos y los que sufren de demencia y de otros diagnósticos psiquiátricos) pueden contar con que un tutor ad litem haga ciertas recomendaciones al juzgado acorde con los mejores intereses del tutelado.

El tutor legal (diferente al tutor ad litem) tendrá la responsabilidad legal y el poder para tomar decisiones en relación a las finanzas y el cuidado del tutelado. Entre estas decisiones pueden estar la educación de un menor, el cuidado médico, la venta de propiedades u otras pertenencias, vivienda y otros asuntos financieros. El poder otorgado a un tutor se determina por el tribunal dependiendo de cada caso y el tribunal permanece involucrado para proveer una capa adicional de protección al tutelado.